Quién debe pagar los gastos extraordinarios de los hijos comunes en un proceso de separación

Los gastos extraordinarios de los hijos comunes en un una separación, divorcio o ruptura de pareja de hecho habitualmente ocasionan conflicto.

Precisamente las clases de refuerzo académicas son consideradas por la jurisprudencia como gasto extraordinario, al que deberán contribuir los progenitores conforme al acuerdo al que hubieran llegado ratificada en el Convenio.

La Audiencia Provincial Málaga, Sentencia 888/2016, de 21 de diciembre (Recurso 1062/2014), ha tenido en cuenta la alteración sustancial de la capacidad económica del padre en una situación como la del ejemplo, y ha acordado, conforme a la solicitud del padre divorciado, la modificación del acuerdo sobre gastos extraordinarios establecido en el convenio de separación, que se ha visto notablemente reducida.

Así las cosas, el tribunal establece un nuevo reparto de dichos gatos (en un porcentaje del 80% por la madre y del 20% el padre) y que deben ser consensuados previamente a su devengo, salvo supuestos de urgencia. Además se establece expresamente que en caso de falta de acuerdo, deberá recabarse la autorización judicial del gasto.

Desproporción entre los ingresos de ambos progenitores

La sentencia de primera instancia estableció que ambos progenitores deberían abonar el 50% de los gastos extraordinarios que genere la menor, mientras que la Audiencia Provincial de Málaga señala que el 80% de los mismos serán satisfechos por la madre y el 20% restante por el padre, debiendo, previamente a su devengo, ser consensuados por ambos progenitores (salvo supuestos de urgencia en el que ello no sea posible), y a falta de acuerdo, deberá recabarse la autorización judicial del gasto, sin catálogo apriorístico establecido de lo que debe considerarse como gastos de naturaleza extraordinaria.

Resulta probada una notable disminución de la capacidad económica del padre respecto a la que tenía en el momento de la separación matrimonial. Esta alteración de las circunstancias tenidas en cuenta en su día permite modificar el convenio regulador que fue aprobado por la sentencia de separación, toda vez que los medios económicos de la madre permanecen indemnes.

La desproporción existente entre los ingresos de ambos progenitores justifica que los gastos extraordinarios no se abonen al 50%, como suele ser habitual, pues este porcentaje de contribución incumpliría el principio de proporcionalidad aplicable en esta materia. Por ello, se considera más adecuado fijar en un 80% la contribución de la madre y en un 20% la del padre.